Aprender a gestionar lo que se puede controlar
Hace unas semanas cambié las ventanas de mi casa.
Sí, así empieza esta historia. Con reformas.
Y como todo proceso aparentemente simple, acabó siendo una aventura de meses, presupuestos, catálogos, decisiones, y más drama que en una serie turca.Y entre comparación de marcos, aislamiento térmico y visitas de albañiles, me di cuenta de algo:
esto era exactamente igual que empezar yoga por primera vez.
- Esto era exactamente igual que empezar yoga por primera vez.
Antes de meterte en una clase, te informas: qué estilo, qué profe, qué material necesitas, si el incienso viene incluido…
Y cuando ya te lanzas, siempre hay un aviso (al estilo de “esto puede pasar”):
— Cuidado con la lumbar.
— Cuidado si tienes lesiones.
— Adapta la postura si lo necesitas.Igualito que cuando los obreros me dijeron:“Ojo que al cambiar las ventanas, puede que se caigan algunos azulejos o molduras.”Yo, como buena yogui prevenida, lo asumí con serenidad.
Y oye, lo dejaron todo perfecto. Igual que una buena clase en la que sales feliz, sin dolores, con la sensación de haber hecho algo bueno por ti.
Pero, ¡ay, amiga! siempre hay un pero.
Días después me encontré un radiador descolgado. ¡SORPRESA! Resulta que el radiador estaba sujeto por unas garras del año en que Almanzor se fue a almorzar… Y claro, al mover las ventanas, por arte de magia, se descolgó. ¿Te suena?
Es como cuando vas con mil precauciones por tu lumbar… y te empieza a doler la muñeca. Y tú: ¿La muñeca? ¿En yoga? ¿Ahora también tengo que pensar en eso?
Pues sí. Porque el cuerpo es así de misterioso. Y porque no podemos preverlo TODO. Pero sí podemos aprender a gestionar lo que se puede controlar.
Por eso escribí Cómo evitar lesiones en yoga: para que no te pase como a mí con el radiador.
Para que no digas “esto no me lo esperaba” cuando te moleste justo lo que pensabas que estaba perfecto.
Para que tengas herramientas claras, prácticas y sencillas que te ayuden a prevenir, entender y cuidar tu cuerpo antes, durante y después de la clase.Puedes conseguirlo en Amazon.
O mejor aún: en la librería de barrio Popular Libros, para apoyar al pequeño comercio y al yoga honesto de toda la vida.
No todo se puede evitar. Pero muchas cosas, sí.
Y entre esperar a que algo se rompa o entender cómo evitarlo… yo lo tengo claro.
Tu cuerpo no necesita milagros, solo conocimiento.
Y eso está a una lectura de distancia.
Reseñas libro Cómo evitar lesiones en yoga
Om shanti shanti requeteshanti
Julia

