Om y el miedo a la espiritualidad

humor, Salud, yoga

Cantar om YoguineandoT

El om es el mantra más popular entre los yoguis. Se trata de la vibración más básica atribuida al universo. El canto de este mantra tiene un gran poder curativo tanto a nivel físico (acalla la mente y calma el sistema nervioso) como espiritual (genera sensación de conexión con todos los seres vivos). Sin embargo, encontramos que en nuestra sociedad de Occidente el om se encuentra muchas veces relegado a esa (de momento) minoría yogui que practica un yoga más espiritual.

Cuando invitas a entonar este mantra al inicio o al final de una clase de yoga puedes encontrarte con distintas situaciones. He asistido a clases en las que, cuando el profesor con gran entusiasmo y esperanza nos animaba a exhalar un om pausado y relajante, se podía sentir la tensión contenida de la gente, por lo que al final la voz del profesor era la única en escucharse en toda la sala, cerrando la sesión con una palpable energía de desconexión entre los asistentes.En otras, algún practicante más osado (o más considerado) se animaba a pronunciar un tímido om un tanto quebrado con el inevitable carraspeo rompiendo así la magia del momento. Pero en otras, al om del profesor le seguían una sucesión de desatinados oms cada cual más desafinado que convertía la clase de yoga en un atajo de mulas quejicosas haciendo de esta experiencia algo más cómico que místico. Pero han sido más numerosas las clases a las que he asistido donde todos juntos cantábamos el mantra y además, lo entonábamos perfectamente como por arte de magia y acabábamos como levitando sobre la esterilla con los pelos como escarpias.