Cómo ser constante en yoga

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¿A quién no le ha pasado volver a casa de una clase de yoga estupenda, venirse arriba y pensar “mañana voy a clase otra vez antes de trabajar”? Igual estabas tan convencido que hasta te pusiste el despertador y todo una hora y media antes con la genuina intención de asistir a esa clase. Pero al día siguiente, como en la viñeta, maldijiste a tu yo del pasado por no recordar que en la cama se está mejor que en ningún sitio.

Seguramente, acabaste apagando el despertador y ese ratito más de sueño fue más bien de lamentos, reprimentas e incluso insultos hacia ti mismo por no ser capaz de levantarte, por no tener fuerzad de voluntad y por no ser constante en algo “por una vez en tu vida”. 

Todos hemos estado ahí. 

Pero, en esta cultura de la perfección, todo el mundo en Instagram practicando yoga constante y compulsivamente: en la playa, en la montaña, trabajando, cocinando, visitando a los abuelos, depilándose, en una pedida de mano, pariendo… ¡a todas horas!  Estos personajes siempre suelen usar la coletilla delante “Así es cómo los yoguis…” seguido de un verbo que indica una acción cotidiana que cualquiera hace a regañadientes y “deslomao” (como limpiar, cortarse las uñas de los pies,…) pero que ellos hacen cómodamente espatarraos (y, aún encima, sonriendo). ¡Todo mentira! Probablemente el 90% de ellos practicarán yoga únicamente para sacarse esa foto o vídeo y, ni siquiera en esos casos, podría considerarse yoga.
Pero, olvidándome de los demás, ¿cómo consigo ser más constante? 

  1. Eliminando las presiones sociales, en primer lugar. Olvídate del #yogaeverydamnday. Ha hecho mucho daño y ha creado una presión innecesaria en los practicantes de yoga, instándonos a ponernos sobre la esterilla cada día de nuestra vida, pase lo que pase, estemos como estemos. No, señor. Escucha tu cuerpo, si estás en tu primer día de regla retorciéndote de dolor, ¡no practiques! Descansa o haz cualquier yoga que no sea físico. ¿Sabías que meditar o hacer ejercicios de respiración también es yoga?
  2. Elimina la presión emocional. Permítete ser inconstante y serás más constante. Parece una contradicción pero cuando nos imponemos algo, lo hacemos con gusto el primer día porque estamos a tope. Pero después, al ponerte un horario y una frecuencia se convierte en una obligación y lo hacemos sin ganas, de mala leche y a regañadientes… si lo hacemos. Porque pronto nos desmotivamos y abandonamos. 

Como mucha gente, cuando comencé a practicar me propuse ir a clase unos días a la semana (lunes y miércoles/martes y jueves, típico). Pero, de repente, un día me surgía un compromiso, o me dolía algo, o no me apetecía, o no me daba tiempo… Esto no sólo te desbarajustaba el planning, también te fastidiaba el ánimo. El principio del fin. Cuando comencé a asistir a clase usando bonos, reservando los días que seguro me iban bien (cada semana un día distinto, por cierto), aceptando que el yoga formaba parte de mi tiempo de ocio y no de mis obligaciones… voilà, se hizo regular. Fui apuntando en un calendario los días que asistía y resultó que era más constante que antes. Obviamente, había algunos vacíos en ese calendario, pero cuando no asistía en un tiempo no me castigaba mentalmente ni tampoco me premiaba cuando iba a menudo. Simplemente disfrutaba de cada vez que iba, sin juzgarme. Poco a poco se fue convirtiendo en mi estilo de vida porque cuando eres constante en algo sin forzarlo, se convierte en un hábito. Encontrarás más consejos para tu práctica en mi libro Yoga con humor y en el Manual de Iniciación al Yoga Dinámico.

Espero que mi experiencia de ayude. Cuéntamente la tuya, ¿tú como lo haces para ser más constante en yoga?

Om shanti shanti requeteshanti
Julia

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19 comentarios en “Cómo ser constante en yoga

  1. Gracias es liberador saber tu experiencia, y sentir que mis ganas de practicar yoga también forman parte de lo que quiero hacer y no de lo que me obligue a hacer…
    Me falta un poquitín? de constancia pero no me faltan las ganas.

  2. Me senti muy identificada conntu post…En mi caso estoy postergado el animarme a dar yoga. Termine el instructorado el año pasado, pero no logro ser constante con mi practica y mecastigo por eso…

    1. ¡Hola Laura! No te castigues por eso, no vale la pena. Es cierto que un profe necesita practicar, pero el cuerpo solo te lo va a pedir si no te culpas por ello. La culpa bloquea y paraliza… Ánimo! Besos

  3. Totalmente cierto. Yo de hecho empecé a practicar en casa para no sentirme culpable por no ir u obligada porque me había apuntado. Ahora no me cuesta nada ponerme casi cada día en casa, aunque en mi caso también está bien volver de vez en cuando a alguna escuela para afianzar y corregir posturas.

    1. ¡Cuánto me alegra leer esto! Es genial tener fuerza de voluntad para hacer algo 🙂 Y sí, efectivamente, lo mejor es complementar una práctica en casa con otra en clase. Un abrazo grande!

  4. Comparto tu opinión de que no debe ser una obligación forzada.
    Aunque la verdad es que me he acostumbrado a ir mínimo 2 días a clase a la semana, y practicar siempre que puedo en casa. Tengo la suerte de poder amoldarme bien con mis horarios de trabajo, y el resto de compromisos los voy intercalando.
    Gracias por compartir tu visión del Yoga y experiencia

    1. Gracias a ti, Noelia, por compartir tu experiencia. Cuánto me alegro de que tengas flexibilidad para practicar.
      ¡Un abrazo!

  5. Hace poco descubrí que siendo inconstante soy constante y que el yoga formará siempre parte de mi vida. Acabo de descubrirte y me encanta! Un saludo!

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