4 claves para ganar flexibilidad sin partirte en dos en el intento

Sois muchos los que me escribís preguntándome cómo ganar flexibilidad. Os sentís frustrados e ignorados por vuestros tendones y músculos. Les suplicáis mayor elongación, elasticidad. Queréis ganar en libertad de movimiento. Trabajais duro en clase y en casa para conseguir esa apertura deseada en articulaciones, ¿y cómo os lo paga vuestro cuerpo? ¡Con mayor rigidez! ¡Será sinvergüenza! Y da gracias que no te lesiones en la intentona.

Pues bien, esta es nuestra actitud ante las posturas de flexibilidad en yoga. Y déjame decirte que completamente errónea. No puedes exigir ni esperar resultados de la noche a la mañana, aunque practiques yoga las 24 horas del día (lo cual no deberías ni planteartelo, es una salvajada). 

Pimero, te explicaré cómo funciona la flexibilidad

Los músculos están recubiertos de fascias, que se podrían comparar con la membrana fina existente entre las capas de la cebolla, o la que envuelve los músculos de un trozo de pollo en la bandeja de un supermercado, o incluso, la capa de plasticuzo que envasa al vacío las rodajas de queso, lomo o incluso verduras… ¿se entiende ya? Pues eso, las fascias se ocupan de que los músculos no se descuajeringuen y pierdan por el cuerpo, entre otras cosas, y son relativamente flexibles. Si te tiras mucho rato espanzurrado en el sofá instagrameando y no mueves un esparto, tus fascias se endurecerán y provocarás que tu cuerpo se sienta tan flexible como una tabla de planchar: plegable solo por algunos lados. En cuanto comenzamos a practicar yoga, esas capas (las fascias) reciben la orden de estirarse y en seguida notamos que ganamos un montón de flexibilidad. Nos venimos arriba y decimos, “hala, el yoga aumenta la elasticidad mogollón”. Pero llega un momento que las fascias se plantan y dicen “hasta aquí”. Y es el turno de los músculos para estirarse y hacerse más flexibles. Pero a ellos cuesta más convencerlos y es cuando no vemos avances, nos frustramos y pueden ocurrir dos cosas 1) que abandonemos la práctica 2) que nos obsesionemos y practiquemos compulsiva y violentamente hasta lesionarnos.

¿Qué hacer entonces, para ganar flexibilidad sin romperme o frustrarme?

  1. Practica posturas preparatorias. Muchos piensan que para conseguir una postura en concreto tienen que practicarla constantemente hasta que les salga. No es necesario. Si practicas posturas preparatorias que calienten los músculos que vamos a usar, que estiren las partes que necesitamos más elasticas, que estabilicen las articulaciones que necesitamos fuertes, etc, etc. Estás ahorrándote sufrimiento y preparando tu cuerpo para, algún día conseguir la postura. Para saber más sobre posturas preparatorias y posturas pico, tienes toda la información en mi Manual de Iniciación al Yoga Dinámico.
  2. Practica esa postura, pero de forma suave. “¿Tengo 5 minutos? Voy a ponerme a muerte con hanumasana” Puedes hacerlo, pero también te puedes lesionar. Por supuesto es recomendable que si quieres dominar una postura, la practiques, pero lo suyo es que, después de calentar el cuerpo y de practicar posturas preparatorias, ahora sí, hagas esa postura que tanto te obsesiona. Pero no empujes a muerte, sé suave, respira en la postura, disfrútala en la medida de lo posible y no busques medir tu progreso en centímetros cada vez. Es contraproducente. Usa tu respiración como criterio “¿Estoy en esta postura más a gusto que ayer o sigo penando?”. Esa es la cuestión.
  3. Sé constante y paciente, my friend. Sí, nos cansamos de oírlo pero nunca lo hacemos. Practicamos compulsivamente una semana y estamos autoflagelándonos por no hacer nada durante dos más. Eso no es plan. Trata de no hacerlo pero, si lo haces 1) no te castigues 2) cuando vuelvas a la esterilla, no esperes resultados, no has trabajado para ello, sé consecuente. En el caso de que sí seas constante (aunque algún que otro día se te pueda poner falta), tampoco esperes resultados de la noche a la mañana. Si no los obtienes y esperabas tenerlos, no fuerces, no conseguirás nada. Cultiva la paciencia y un día, de repente, te darás cuenta de que llegas más allá de lo que esperabas. Cuando te frustres piensa “¿En qué mejorará mi vida por llegar 2 cm/10cm/losquesean más lejos en la postura?” Seguramente poco… tu jefe te pagará lo mismo, tu salud será igual, tu señor o señora te querrán lo mismo y las lavadoras seguirán sin tenderse solas. 
  4. No te obsesiones. El verdadero yoga es disfrutar del camino a la vez que cultivamos el desapego a los resultados. No te centres en lo que no te gusta de ti. Si eres poco flexible, probablemente seas más fuerte, tengas mejor equilibrio, mayor capacidad de concentración, mejor conexión con tu cuerpo y/o energías… ¡algo habrá! Pero si lo tuyo no es la flexibilidad, no te castigues, ¡no es ningún pecado ni eres peor yogui que los demás!

Espero haberte ayudado, déjame tu opinión más abajo en la sección de comentarios.

Om shanti shanti requeteshanti
Julia

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22 comentarios en “4 claves para ganar flexibilidad sin partirte en dos en el intento

  1. Hola, burnos días
    Tienes mucha razón pq habla la lógica y la experiencia.
    Espero q trates (si no lo has hecho ya) sobre la forma correcta d respirar
    Se me olvida cuando coger o soltar aire y si más o menos profundo…
    Hay alguna pauta para seguir?
    Gracias y burn día

    1. Hola Yoli, efectivamente la respiración es super importante. Por ello, desgraciadamente no me da tiempo a contártelo en dos líneas. Sin embargo, hablo de ella en mi Manual de Iniciación al Yoga Dinámico donde además te incluyo un vídeo donde te enseño a respirar durante la práctica. Tienes más información y puedes conseguirlo desde este enlace https://yoguineando.com/manual-de-iniciacion-al-yoga-dinamico/
      Estoy segura de que te ayudará a entender esto totalmente 🙂
      Un abrazo muy muy grande y buen día, Yoli. Mil gracias por tu mensaje

  2. Gracias Julia, por compartie estas reflexiones, porque aunque a veces lo sabemos nos gusta que nos lo digan para interiorizarlo. Llevo muchos años practicando yoga y se de que hablas, hay tantas cosas que influyen a la hora de realizar una buena practica!! Por una parte esta la constitución de cada una, pero luego cada dia es diferente, hay veces que te sientes lleno de fuerza y te sale todo a la primera, pero hay otros dias que parece que tu cuerpo no responde y te duele todo. Luego tambien depende de la hora del dia, la mañana es magnifica, por lo menos para mi, pero en las sesiones de la tarde a última hora, a veces estoy tan cansada que no me sale nada. Asi pues hay que pararse a escuchar y adaptar tu práctica a tí misma, no estamos compitiendo con nadie, solo eres tú y el mat.
    Que tengais un buen dia!!

    aurora grau

    1. Hola Aurora, gracias por tu comentario y aportación. ¡Qué sabias palabras! Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices y me siento identificada el 100%, estoy segura de que los que te leen también.
      Te mando un beso enorme

    2. Hola el yoga es lo mejor q se puede practicar cualquier persona lo puede hacer
      Y te deja una sensación de paz y bienestar
      Que eso sólo lo sabe quien lo practica
      Yo soy una adicta al yoga
      Gracias por esa información
      Sat nam

  3. un placer siempre leerte … tan clara y a la vez divertida, gracias totales por todos tus posteos!!!! A ver cuando te recibimos por Argentina…

    1. Hola Mariángeles, me encantaría que fuera pronto, pero creo que no será así. Sin duda en un futuro tengo que visitar ese maravilloso país. Un abrazo enorrrme

  4. Hola Julia, como siempre tus explicaciones muy entendedoras. Soy muy constante en mis clases, pero….. Los isquios, los aductores, etcetc no se estiran!!!! 😂😂😂.
    Muchas gracias por todo.
    Un abrazo.

  5. https://es.scribd.com/document/180717527/Mi-gata-medita-que-hago
    https://es.scribd.com/document/322734236/Reconducir-Los-Opuestos

    Hola Julia, gracias por tu post sobre si eres flexible, que me parece un regalo. Como sé que te gusta, además de hacer yoga, disfrutar y reírte, aquí te mando un articulo bastante serio, porque mi gata medita y no se qué hacer. No para impedir que dejase de hacerlo, sino porque el perro está de un celoso que no hay quien lo aguante, al haber perdido un tercio de su previo protagonismo.

    A mi me ayuda, para lidiar con ese fuguillas que todos llevaremos dentro y que siempre estará mirando a ver si llego a….. y de hoy no pasa que consiga ……., este articulo de Reconducir los opuestos. En este caso concreto, donde veremos por un lado la punta del pie siempre queriendo llegar a marte por libre y cómo, desde el isquion, una vez estemos asentados correctamente en el suelo, tras contrarrestar a esa punta del pie, integrándola, ir llenando de vida ambas nalgas y todas las piernas. Porque tras esta trifulca previa, entre ambas piernas, y una vez que todo eso se ha hecho una sola energía, aun habría que seguir subiendo por la columna hacia arriba, pues el pecho, aun no habrá hecho todavía la labor de sacar todo eso que subía, fuera.

    Buen día a tod@s.

    1. Hola Agustín, ¡mil gracias por tu aportación! Añadida a mi lista de lecturas 😀
      Nos va a servir a todos un montón 😀 Un abrazo grande

  6. Gracias Julia por compartir tu experiencia. Mucho ánimo para todos los que se inician buscando alargarse. Personalmente he aumentado 3 cm de altura y no puede ser por otro motivo que por la práctica de yoga, así que no, no me van a pagar más mis jefes y seguramente mi vida no cambie en absoluto pero reducir la altura de los tacones… ufff me da la vida. Eso si… para los que piensen que es así de fácil, no iba buscando ser más alta pero el hecho de serlo ha sucedido sin esperarlo y tras 8 años de práctica regular de yoga… ahi es nada. Así que como bien dices, el camino se hace andando.

    Un abrazo

    1. Hola Yolanda, ¡qué fuerte! nunca había oído nada así, ¡qué bueno! Me alegro mucho por ti y te felicito por tu constancia y perseverancia. ¡Más yoguis así, por favor! Un abrazo enooorrme

  7. Muy buen artículo, la paciencia es la madre de todas las ciencias. No obstante creo que hay un factor muy presente en ese «no ser tan flexible como deseo», las expectativas son muy negativas pues es complicado alcanzarlas. E igual de negativo es pensar «yo jamás conseguiré hacer esa postura». Los límites mentales nos frenan, las comparaciones nos frustran. Siempre digo en clase que hay que sentirse, escuchar nuestro cuerpo y, a veces, silenciar nuestra mente. Déjate llevar por tus músculos, enséñales el camino y luego, ellos solos serán capaces de seguirlo.
    Muchas gracias por todo lo que escribes, seguro que más de un@ nos sentimos reflejad@s!

    1. Hola Rebeca, estoy de acuerdo contigo 🙂 Pero también pienso que hay que ser realista y que serlo tampoco nos tiene por qué frenar ni poner límites mentales. El objetivo con ser realista es no obsesionarse con alcanzar una flexibilidad determinada, simplemente, como dices, dejarse llevar, sentirse, escuchar el cuerpo y silenciar la mente.
      Gracias a ti por tu comentario, creo que es una gran aportación. Un besazo

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