Los enemigos del yoga

Los enemigos de la práctica constante de yoga, llamados cariñosamente, son aquellas voces que habitan en nuestra mente y que, cuando nos asalta la necesidad de ponernos sobre la esterilla, nos achuchan con su monserga:


“Tus hijos no te van a dejar practicar”

“Tienes mucho trabajo”

“Para qué si no te va a salir la postura”

“Para qué si, total, ya sabes hacer posturas espectaculares”

“Para qué si vas a estar 5min y lo vas a dejar…”


Los enemigos del yoga los he dividido en 6 personajes principalmente, pero hay muchos más.


1. Los que están de llenos metidos en el mundo de la crianza. Ponen de excusa a sus hijos y los intríngulis familiares para no hacerle hueco a la práctica o ponerse una obligación más.


2. Los que trabajan de sol o sol. O quizá no tanto, pero entre informes, emails y reuniones no ven el momento de asistir a clase o practicar por su cuenta.


3. El que tiene tal autoexigencia que espera que el primer día todo le salga como al influencer de turno. Si no lo consigue se frustra y abandona.


4. El que tiene vive con sentimiento de culpabilidad
por no ser capaz de practicar yoga, ir al gimnasio, no comerse ese postre o levantarse temprano. La vida es un despropósito y por todo se siente mal.


5. El que piensa que el yoga es para acróbatas y asume que “no está hecho para el yoga” ya que le falta flexibilidad, fuerza, paz interior… o todo junto.


6. El que, al contrario que los demás, consigue cualquier postura solo con proponérselo. Ahora, lo que es respirar y meditar se la trae al pairo, ya que eso es para gente trastornada y no atrae nuevos seguidores en Instagram…


¿Te sientes identificado con alguno o varios de estos enemigos?¡Estoy segura de que alguno lo tienes dentro de ti!

Yo, sin ir más lejos, he pasado por todos ellos (menos por el primero, ya que no soy madre, pero dame tiempo…).

¡Y conseguí superarlos todos!

En mi nuevo libro, “El hábito hace al yogui”, te cuento más sobre cada uno de ellos y, por supuesto, te doy herramientas prácticas y fáciles de implementar para que esos enemigos y tú os convirtáis en más amigos que gorrinos.

Consigue tu ejemplar en cualquier librería convencional española, en Amazon o cualquier librería online. Y, si vives en Latinoamérica lo encontrarás en buscalibre.com.


¡Cuéntame en comentarios cuál de todos es el tuyo!


Om shanti shanti requeteshanti
Julia

10 comentarios en «Los enemigos del yoga»

    • ¡Muchísimas gracias a ti, Dayana!
      Ánimo con ese número 2, en mi libro te doy varias soluciones y unas cuantas secuencias y posturas para hacer en el trabajo 😉

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    • jejej ¡en la tecla!
      Pues te doy todas las soluciones para convertir esos enemigos en amigos en mi libro, El hábito hace al yogui.
      Te garantizo que te será muy difícil NO practicar cuando lo leas…

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  1. Yo entraría dentro de una categoría mixta, ya que me encanta cuando practico pero también disfruto con otros deportes y entonces al final tengo que “elegir” en cual de ellos dedicar mi tiempo y como que siempre pospongo el yoga por las pesas jajaja. Y lo paso fatal para ponerme con las pesas y pienso… “bueno, me quito esto primero y luego disfruto de mi momento yóguico y claro… se me echa la hora encima y ufff , bueno… mañana empiezo antes y no dejo que se me pase mi ratito. Ojo! Lo peor es cuando llega el fin de semana, que ya he decidido que voy a dedicar al yoga pero claro… como yo entreno por la tarde, la mañana como que no soy capaz de ponerme y en fin de semana ponerse a la hora de entrenamiento diario (de 18.45 a 20) es renunciar a salir y claro… estamos como para no salir jajaja. Así que ese es mi propósito. Leeré tu libro porque me está enganchado tu trayectoria y seguro que me hace encontrar la motivación que me falta… Muchísimas gracias por todo lo que compartes, Julia. Un abrazo enorme.

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    • ¡Hola Yolanda!
      Muchísimas gracias por contarnos tu situación 🙂 Muy parecida a la del resto, ¡todos hemos estado ahí! Yo la primera.. Es difícil hacer coincidir las ganas, con el momento adecuado, que no sea cuando tenemos nuestro momento social…¡un lío! Pero existe la fórmula para poder hacerlo todo sin ir con la lengua fuera. En el libro te lo cuento, ¡estoy segura de que te va a ayudar muchísimo! Muchas gracias por tu apoyo. Un abrazo grande. Julia

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  2. Me iluminas y además es muy real todo etapas, ami me pasa con los achaques o dolores, y digo el yoga no me sirve, pero no lo dejo, descanso y vuelvo, etc ya que tengo artrosis de cadera y rodilla, y hay días que trajín mas, y me molestan las articulaciones pero vuelvo a practicar suave y retomo animando e, porque me hace muy bien, tengo 64 desde Chile saludos

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    • ¡Gracias por tu comentario, Verónica! Creo que muchos se podrán identificar contigo. A veces el yoga no es fácil, especialmente cuando nuestro cuerpo no pone de su parte o al menos no cuanto esperamos. ¡Ánimo! Un abrazo grande

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    • jejeje ¡Pasa muchísimo! Es uno de los principales problemas… ¡pero tiene solución! Y además una fácil. Cris, te la cuento en mi nuevo libro 😉 😉

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