Cuándo comer si vas a practicar yoga

A nadie le entran ganas de ponerse a hacer unos vinyasas nada más haberse cascado un potaje de garbanzos. Tu cuerpo lo que te pide después de una comida, especialmente si ha sido copiosa, es reposarla y darle tiempo para digerirla. Sin embargo, una vez terminado el proceso de la digestión y justo antes de que el cuerpo te vuelva a reclamar manduca, parece que nos entra la ganeta de yoga. Pero entonces las tripas hacen guruguru. 

En ese momento se te presenta el clásico dilema de ignorar tu estómago y practicar sabiendo que a mitad de práctica el ruido de tripas y las ganas de comer crecerán en intensidad llegando a veces a interrumpir del todo tu práctica para pegarle un bocado aunque sea a la mesa de la cocina, o comer algo teniendo que darle tiempo otra vez a tu cuerpo para que lo digiera, con el consiguiente riesgo de que las ganas de yoga se te vayan por el esófago junto a la merienda. 

También te puede suceder que quieres practicar yoga nada más levantarte… ¡pero quieres desayunar! 

¿Qué hacer? ¿Cómo organizar las comidas y la práctica de yoga?

¡En tan solo un minuto de digo cómo hacerlo!

¿Te ha servido el vídeo? ¿Tú cómo te organizas con tu práctica de yoga y las comidas?

¡Cuéntamelo en comentarios!

Om shanti shanti requeteshanti

Julia

¡Practica el yoga que realmente necesitas!

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