Cuándo comer si vas a practicar yoga

A nadie le entran ganas de ponerse a hacer unos vinyasas nada más haberse cascado un potaje de garbanzos. Tu cuerpo lo que te pide después de una comida, especialmente si ha sido copiosa, es reposarla y darle tiempo para digerirla. Sin embargo, una vez terminado el proceso de la digestión y justo antes de que el cuerpo te vuelva a reclamar manduca, parece que nos entra la ganeta de yoga. Pero entonces las tripas hacen guruguru. 

En ese momento se te presenta el clásico dilema de ignorar tu estómago y practicar sabiendo que a mitad de práctica el ruido de tripas y las ganas de comer crecerán en intensidad llegando a veces a interrumpir del todo tu práctica para pegarle un bocado aunque sea a la mesa de la cocina, o comer algo teniendo que darle tiempo otra vez a tu cuerpo para que lo digiera, con el consiguiente riesgo de que las ganas de yoga se te vayan por el esófago junto a la merienda. 

También te puede suceder que quieres practicar yoga nada más levantarte… ¡pero quieres desayunar! 

¿Qué hacer? ¿Cómo organizar las comidas y la práctica de yoga?

¡En tan solo un minuto de digo cómo hacerlo!

¿Te ha servido el vídeo? ¿Tú cómo te organizas con tu práctica de yoga y las comidas?

¡Cuéntamelo en comentarios!

Om shanti shanti requeteshanti

Julia

¡Practica el yoga que realmente necesitas!

Comparte esta entrada:

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on pinterest
Share on email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas relacionadas

3 claves para ganar equilibrio en yoga

Ganar equilibrio y volar sobre tu esterilla para una mayor paz mental ¿Para qué queremos equilibrarnos sobre los brazos, las piernas o miembros inverosímiles del