Ciclo espiritualidad: los bandhas (capítulo 3)

Los bandhas se traducen como ‘llaves’ que abren y cierran puertas de nuestro cuerpo astral para dejar pasar o encerrar la energía. Al confinar la fuerza vital o prana en un momento dado, estimulamos el cuerpo y creamos una llave en concreto, con el fin de promover siempre el despertar de kundalini.

Una forma de entender esta práctica fácilmente es comparando los bandhas con las aduanas en las zonas fronterizas. Su misión es la de controlar la circulación de personas y de mercancías, impidiendo que pasen la frontera aquellas personas o sustancias nocivas para la salud pública. Así, los bandhas son acciones musculares que, al activarse y cerrarse, dirigen el prana hacia las zonas donde las toxinas bloquean el flujo de energía y que, en cambio, cuando se abren, la dejan circular libremente.

Hay cuatro bandhas diferentes, aunque realmente se tengan en consideración solo tres. Mula bandha es la llave del suelo pélvico y el ano, uddiyana bandha es la llave de la zona abdominal y del diafragma, y jalandhara bandha es la llave del cuello y la garganta. El cuarto es maha bandha, que consiste en una combinación de los tres anteriores, activándolos a la vez. ¡Como si fuera fácil realizar uno solo! Ahí te las apañes.

¿Te gustaría aprender más sobre los bandhas? No te pierdas el capítulo dedicado a ellos en mi libro Yoga con humor, editado por Larousse. También puedes recibir en tu bandeja de entrada y  leer las primeras páginas del libro suscribiéndote a mi newsletter.

Comparte esta entrada:

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on pinterest
Share on email

12 comentarios en “Ciclo espiritualidad: los bandhas (capítulo 3)”

  1. Lilianne Martín Rodríguez

    Soy profe de yoga desde hace 10 años , masahisya y osteópata y me siento muy identificada contigo, soy una profe cercana, que a veces estoy tan rígida que necesito alumnos avanzados para explicar😌, que me enfado con mis hijas y mi marido (hasta sin razón) que como carne y que no me levanto al Alba a meditar y practicar a diario. No, a veces me avergonzaba de ciertas conductas en mi vida, por ser “profe de yoga” pero tan maravilloso es este mundo en el que aprendo y crezco cada día más, que ya me acepto como soy y creo que soy buena profesional aunque haya chascarrillos puntuales en mis clases que hacen que los alumnos se rían para entender ciertas cosas que a veces me cuesta explicar. Enhorabuena por tu trabajo. Te comentaré qué me ha parecido tu libro. Saludos.🤗🙏

  2. Eres una de las mejores cosas que le ha pasado al yoga! Lo haces tan divertido y sencillo de entender que muchos dejan el miedo y se atreven a acercarse a esta filosofía tan beneficiosa! Gracias mil❤️

Responder a Anónimo Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Acepto la política de privacidad

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Julia Arteaga
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@yoguineando.com.
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad.

Entradas relacionadas

Para qué agradecemos

“Es de bien nacido ser agradecido” decía mi abuela y mi madre… y todo el mundo que haya tenido un familiar refranero ha escuchado esto

¿Quién puede practicar yoga?

¡Todos los cuerpos pueden! ¿Tú qué opinas? Déjame un comentario más abajo. Om shanti shanti requeteshanti Julia No importa cómo es tu cuerpo, ¡importa tu